Blanca Maria Monzon Wernly
Con la presentación de su obra, la intención de la artista es dar cuenta del movimiento que implica un “proceso”, cuando por medio de este, la experiencia evoluciona hacia la expresión del sentido.
La obra de N.M. se desarrolla en la frontera donde “lo real” se escapa para delinearse permitiendo que el “mundo imaginado” ingrese a la tela antes que el representado.
El planteamiento aparece focalizado en desafiar un ordenamiento de la realidad en tanto parece desvanecerse toda construcción conocida del espacio.
Dueña de una estética basada en la autonomía del color, su discurso se entrega casi totalmente a la expresión subjetiva del material, con la pretensión de expresar el espíritu, mediante una paleta que es una vorágine de colores radiantes.
Pero aunque sus referencias al mundo real sean imprecisas, las imágenes de sus cuadros captan una sensación, un movimiento; allí donde la intensidad cromática delinea, precisa, y a veces no tan precisamente los contornos de las formas.
En este sentido como en muchos otros ratifica su parentesco con el “esencialismo”, a la vez que sugiere vínculos con ciertos objetivos del “expresionismo abstracto”.
El quehacer fundamental de N.M. es “hacer pintura”.
Esta talentosa artista nos comunica con su arte no solo una forma de “hacer ver”, sino una de “hacer vivir y sentir”.
Diana Castelar
Con una armónica afirmación del color que modela el volumen y la masa, Natalia Monasterskyplantea atractivas estructuras en sugerente clima que subrayan composiciones de tonos asordinados donde se disponen alternativamente elementos geométricos o figurativos tratados con variedad y equilibrio.
Los distintos talleres por los que fue pasando la artista fueron modelando su herramienta.
Desde los primeros trabaos ceñidos a la rigidez académica hasta los últimos cuadros mas frescos, esta oven artista describe un modo de ver y sentir su arte.
No cabe duda que el camino emprendido es el correcto y que su búsqueda muestra desde un comienzo elementos estéticos en los que se traduce el deleite en el tratamiento de los paisajes cromáticos y la fuerza que surge de una ajustada visión pictórica.